Nuestro Logo

Generalidades

Generalidades

La Iglesia Católica de Panamá se remonta a 1510 cuando se funda la ciudad de Santa María la Antigua y fue creada oficialmente por la Bula del Papa León X el 9 de septiembre de 1513. En el año 1524 la sede fue trasladada a Panamá Viejo y en 1673 fue relocalizada en las faldas del Cerro Ancón. Recordando la permanente presencia de Jesús y sus enseñanzas, también en nuestro Panamá, debemos multiplicar los panes y los peces y redistribuirlos equitativamente. Queremos que más manos amasen el pan y aprendan a pescar. Para beneficio de todos, nuestra Fundación Pro-Fe promueve el pleno empleo y la erradicación del desempleo, el subempleo, el desempleo disfrazado, la discriminación laboral por raza o género y la explotación de la mano de obra infantil. "El trabajo es para el hombre y no el hombre para el trabajo" Deseamos dar nuestro apoyo para aumentar en nuestro Panamá la producción de bienes y servicios y que el resultado de esa producción sea redistribuido con equidad y justicia, como lo indica nuestra oración de la Fundación Pro-Fe: "Te damos gracias Señor, por habernos llamado y elegidos para servirte al ciento por uno... Con ello queremos ser más solidarios con los pobres y necesitados".

Imagen

Imagen

Nuestro emblema que muestra una mano que sostiene a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de Panamá, representa a toda la Iglesia Católica Panameña y el apoyo de los laicos mediante sus aportes. Además recuerda el medio milenio de la presencia de la Iglesia en el Istmo de Panamá desde el momento del encuentro de las culturas.

Lema

Lema

La frase "Y Jesús multiplicó los panes y los peces", que aparece en el emblema y que se refiere al milagro de la multiplicación de los panes y los peces, hace énfasis en el ámbito laboral, que ha sido instituido para consolidar la fe, favorecer las obras de solidaridad y la comunión fraterna en el seno de la Iglesia y en la sociedad. Año de la esperanza, de la justicia, del empeño por servir a Dios en el gozo y la paz con los hermanos, debemos reflexionar sobre el significado de ese milagro - la multiplicación de los panes y los peces - y su relación con los bienes que nos ha concedido el Creador, y recordar que: " El Cristiano es un administrador de los bienes del Señor"  (Cf. Lc. 16, 1 ss).

Imprimir Correo electrónico